Yo no soy violento
nunca lo he sido
y no creo que con la edad
la violencia anide en mi interior
ni siquiera en los aledaños.
Al contrario cada día que pasa
procuro ser más pacífico
buscar la paz en cualquier instante...
en cualquier esquina a cualquier hora.
Yo no soy violento
pero que nadie pretenda
que sea sumiso el resto de mi vida.
Violento es nacer
sin que te deseen, a la fuerza o por imperativo legal.
Violento es morir de hambre
porque no te llega nada al estómago
cuando diariamente se pudren millones de alimentos
en cualquier almacén en cualquier contenedor.
Violento es trabajar todo un día por un mísero dólar
sin ningún derecho sin ninguna otra posibilidad.
Violento es querer trabajar y no encontrar dónde.
Violento es llegar a viejo y enfermo
y tener que sobrevivir con una pensión de menos de quinientos euros.
Violento es tener que irte de tu hipotecada casa
y ver cómo el mismo banquero que te ofreció el universo entero
te arranca de cuajo la cerradura para siempre
dejándole a deber, para colmo, para el resto de tu vida
cientos de esos malditos euros.
Violento es ver cómo un policía
mandatado por lo bajini
por alguien desde algún despacho
revienta la cabeza a un niño en la calle
porque, el pobre iluso, quiere más calidad en la enseñanza
y calefacción en su aula.
Violento es dar cobijo a imputados y convictos
a corruptos y conversos en el propio estado.
Violento es señalar con el dedo y con la ley
todo aquello que al pueblo se le prohibe
y en los grandes salones del reino, a escondidas y a oscuras
hacer, después, todo lo contrario.
Sin duda, no.
Yo no soy violento.
Pero que nadie pretenda
que sea sumiso el resto de mi vida.
Violento es ver cómo te ofrecen la luna
a tan sólo unos centímetros de tus sueños
y es cicuta enlatada lo que te dan sin remedio.
Puede que incluso sea violento decir las verdades
a quemarropa
desordenadas
con palabras pobres y malsonantes
en voz alta y con gritos desmesurados
pero más violento es ver cómo mienten desde el poder
sin pestañear un instante.
Violento es quitarle la vida a alguien
por una bandera por una frontera o por una idea cualquiera.
Violento es vender tu cuerpo
pero más violento es traficar con sus restos.
Violento es sacarles la vida y la sangre al pueblo
y después arrojarles al desierto.
Sin duda, no.
Yo no soy violento.
Pero que nadie pretenda
que sea sumiso el resto de mi vida.
El vecino del 4º
Posdata: yo no soy violento, si tampoco lo eres compartamos estos versos...Contra cualquier género de violencia.
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